"El Legado Styx"

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"El Legado Styx"

Mensaje  Marea el Mar Mar 08, 2011 2:13 pm

"I have a dream..."

Guild Wars 2 se acerca cada vez más y más, señores y señoras. Y todos queremos poner algo de nuestra parte para alimentar eso que todos tenéis llamado "Orgullo Barquero".

Hay gente trabajando en lo que será la Web, gente trabajando en aplicaciones MUY apetitosas, otras hacen de R.R.P.P., etc. Y yo, Marea, voy a llevar vuestro legado al futuro. 250 años al futuro, para ser exactos.

Una idea que tuve hace tiempo con Haydee ha ido tomando forma dentro de mi cabecita y cuando se la conté en la quedada a los barqueros que pudieron venir, no solo les gustó la idea, sino que encima dieron la suficiente información como para que la idea se convirtiera en un proyecto. Un proyecto mejor de lo que yo tenía pensado.

Paso a contar la idea:
Es bien sencilla de exponer, aunque no tanto de conseguir. Se trata de escribir un cuento/relato/novela de lo que pasa con el clan y vuestros personajes hasta el comienzo del GW2.
Es decir, cómo terminan los Styx y como vuelven a la carga en el GW2. Un claro ejemplo es el relato que escribí para el concurso de GW2O, en el que se recoje como Alexandros Agathos desaparece misteriosamente para volver a aparecer 250 años después convertido en el charr Marea Garraveloz.
Haydee y Avalancha tienen sus historias ya montadas, Puma y Gantz la tienen pensada y bien cuadrada,... Y os garantizo que os va a encantar. Pero no os pienso Spoilear xD.

Necesito que todo aquel que sepa cual será su main en GW2 me lo deje dicho aquí. Y mínimo un breve relato/resumen de lo que quiere conservar de sus pj en GW1 y GW2.
Por ejemplo:

Avalancha

GW1
Chronos, como tantos otros styx, partió en busca de algun rastro o pista de dónde podía estar Alexandros Agathos. Recorrió él solo toda Elona y media Tyria sin encontrar absolutamente nada. Acabó sus días en una pequeña tribu en lo profundo de la Selva de Magumma y antes de morir encerró su alma en su valioso cetro. Los aldeanos le construyeron un mausoleo donde enterraron el cadaver y tallaron una estatua con su esfinge portando en sus brazos el cetro en honor al hombre que tantas veces les había salvado de la "Hoja Brillante".

GW2
Zelo era un joven ladronzuelo que se juntaba con la peor calaña de las calles. No tenía un hogar de modo que cada noche se veía buscándose un acogedor rincón según las necesidades de ese día por las calles de Costa de la Divinidad. Un día, cansado de que los alimentos y las riquezas fueran monopolizadas por los más fuertes de la calle, decide salir de caza a un coto privado de un noble señor de la ciudad. Pero sus pasos le conducieron a un destino más oscuro y horrible de lo que pensó en un momento. El golpe fue demasiado fuerte y casi pierde la conciencia. Miró hacia arriba y calculó que la caída por el agujero fue de unos sesenta pasos. La salida sería mucho más dificil que la entrada. Incluso puede que más dolorosa. En la caverna que había descubierto solo se apreciaba un leve brillo verdoso. Decidió ir hacia él pensando que sería una salida pero no tardó en darse cuenta de que se trataba de un báculo sostenido por una estatua que custodiaba una tumba de piedra. Zelo alargó el brazo para tocar la piedra del extremo del báculo que radiaba la luz verde y.....................


-------------------------------

Con esas dos historias, Avalancha ha forjado una historia bastante curiosa. Que se entrelazará con todos los demás personajes que vayamos montando entre todos.

Al que le guste escribir, puede escribir toda su historia y pasármela para engarzarla a "El Legado Styx", el que no, con unas breves notas de qué relación tiene su pj del GW2 con el pj del "GW1", o en caso de ser nuevo, qué relación quiere tener con el clan (Cómo entró, si es que era amigo de otro de los que ya están, entra en el clan con la intención de desmantelarlo para que no vuelva a resurgir pero al final lucha por la misma causa,... lo que sea!)

Pero eso si, lo primero que tenéis que hacer ahora mismo, nada mas terminar de leer esto, decir qué pj se va a crear. Raza, sexo, profesión, nombre... Si, ya sé que aún quedan profesiones por desvelar,... Y que de aquí a que llegue el lanzamiento del juego has podido cambiar de opinión, pero eso nos pasa a todos. Elije el que crees que tienes más seguro y si más adelante lo cambias, no pasa nada de nada.

Venga, dale ya al botón "Responder" y cuentame!
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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Lord Avalancha el Mar Mar 08, 2011 8:57 pm

vaya es un honor que empieces con un adelanto de mi historia ^^ espero que guste y que toda la peña se anime, en cuanto la tenga pasada a ordenador y cuadre unas cosas con marea, la colgare ya completa y con suerte en unos años ya colgaremos el trailer xD
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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Marea el Mar Mar 08, 2011 9:00 pm

La gente aún no sabe qué es todo esto... por eso aún no se muestran muy participativa. En cuanto vean cosillas la cosa cambiará.

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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Marea el Vie Mar 11, 2011 8:45 pm



Alex


Parecía nevar. Pero en aquella maldita cueva llameante solo había fuego líquido, cenizas que caían del techo y gases ardientes que parecían abrasar los pulmones al filtrarse por los finos pañuelos “kevood” empapados en frescos aceites aromáticos que recibieron en Rata Sum para esta batalla.
La comitiva era vieja y experimentada. En la boca de la caverna, donde ya parecía salir el aliento de un Antiguo Dragón, se habían quedado solos los miembros del clan dispuestos a derrotar de una vez por todas a aquella bestia que amenazaba toda Tyria. Esa bestia al que los enanos llamaban: El Gran Destructor.

Los guías que habían contratado a las afueras de “Ojo del Norte” le tenían especial respeto a esas grutas últimamente. Ya que de ser frías rocas heladas habían pasado a ser una caldera roja donde se oían fuertes ruidos metálicos y de vez en cuando algún que otro grito gutural. Las paredes de aquellas grutas que desde siempre habían permanecido plateadas y frías ahora brillaban con fuerza en un tono rojizo y amarillento. Hasta parecían sudar por aquel endemoniado calor que se hacía visible desde las faldas de las montañas.
Uzu Maki se había vendado la mano derecha con un pequeño trozo que arrancó de su traje para evitar que el sudor hiciera que su varita se le resbalara y acabara perdiéndola.
-- No puedo respirar apenas.- fue la segunda vez que en toda su vida que Alexandros notara un atisbo de preocupación en el tono de Uzu. Y la primera vez fue hace mucho tiempo. Para algunos más de una vida.
-- Procura no hablar.- dijo acercándose a ella para ajustarle mejor su keevod y evitar que se le acabara cayendo.

Ella asintió con la cabeza y le apartó las manos con un gesto seco. Empezó a agitar la varita entre sus dedos como pudo para probar el nuevo apaño que se había manufacturado. Parecía funcionar. La varita giraba, saltaba y se adhería perfectamente a la palma de la mano de toda una maestra del hechizo.
Mientras tanto, el resto de la reducida cuadrilla preparaban agachados en un recodo de la gruta volcánica sus armas y armaduras.
-- Este no es lugar para un guerrero, Alex.- dijo Arkeon acercándose a él ofreciéndole una botella hecha de cristal salado que mantenía fresco en su interior el preciado, fresco y dulce “Néctar de Barquero” tan afrutado.- Nuestras armaduras no están pensadas para estos ardores.
-- ¿Preferirías quitártela y dejarla por aquí?
-- De buena gana lo haría. Pero prometí volver de una pieza.- rió alejándose.

Haydee se había adelantado un poco a explorar y ya había vuelto. Le arrancó de los dedos la botella de cristal, le dio un largo trago mientras se sentaba en una enorme piedra frente a ellos y dejaba su curvado arco largo junto a ella. Todos se quedaron mirándola esperando a que dijera qué había visto o qué tenía que contar acerca de los siguientes pasos.
Ella, al ver que todos la miraban en silencio, tragó sintiendo cómo el frescor afrutado le recorría la garganta dejándole un agradable aroma en la boca.
-- En la siguiente bifurcación que encontraremos- empezó a explicar dibujando con un extremo de su arco en el suelo negro y rocoso.- a unos sesenta y cinco pasos, al elegir la caverna de la derecha encontré varios cadáveres que, sin duda, Chronos y Puma sabrán aprovechar. Parece como si fuera la despensa del Gran Destructor.
-- ¿Despensa?- bramó Evey la elementalista.- Querrás decir “la Cocina”. En éste maldito infierno no hay lugar para despensas ni fresqueras.
-- Llámalo como prefieras, Evey. El caso es que nos van a venir bien. Este sitio está plagado de destructores y no podemos desperdiciar ni un solo cadáver de estos seres.

Chronos ya estaba regocijándose y frotándose las manos con una sonrisa. Se le hacía la boca agua solo de pensar en el festín de almas que se iba a poder hacer de un momento a otro. La ansiedad le azotaba el pecho y la respiración se le aceleró. Puma, por otro lado, le observaba desde un rincón. Sosegado, tranquilo. Tenía la espalda apoyada contra una de las paredes y casi parecía camuflarse con la roca negra.

-- ¿Qué me dices de las trampas? ¿Te parece que haya alguna?- preguntó Blizzard que prefería estar siempre en las sombras con su pesada armadura oscura y solo hablar cuando realmente es necesario.
-- Sinceramente,- contestó encogiéndose de hombros la guardabosques mientras le daba otro trago a la botella.- dudo mucho que lo vean necesario. No contaban con que alguien fuera a estar lo suficientemente loco como para venir a enfrentarse a esa... cosa.

En ese momento, un rugido invadió toda la gruta. Fue como si golpearan sus oídos y cabezas con un martillo. El rugido parecía que no cesaría nunca y algunos cayeron al suelo de rodillas tapándose los oídos con las manos. Las paredes vibraban por el ruido y amenazaban con estallar como el cristal al fuego.

Finalmente vieron como el eco resonaba abajo, en el valle blanco. Parecían estar en otro continente de distancia. Al observar el valle blanco, realmente se dieron cuenta de que imperaba el desánimo. El mal presagio. Esa batalla no sería igual que las otras.

Por desgracia, esos sentimientos, esas emociones... tenían razón.
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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Haydee el Sáb Mar 12, 2011 12:53 am

Como mola escribir en el suelo con el arco Very Happy

Me ha encantado!!
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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Lord Avalancha el Sáb Mar 12, 2011 9:06 pm

mmmmm bocataaa de muertossss Twisted Evil
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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Marea el Lun Abr 25, 2011 10:44 pm

A nadie le interesa esta iniciativa? Shocked
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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Daniels el Mar Abr 26, 2011 3:04 pm

jeje claro que, si ya mismo me pongo a escribir, si ya le hice una gran historia a mi viejo Sr Ifrit tengo que hacerle una digna "despedida"

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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Andavigorn el Mar Abr 26, 2011 3:57 pm

Yo también me voy a escribir algo jeje.

Si hay alguna incoherencia temporal avisad y corrijo.

Andavigorn Versidia, guardabosques humano.
----------------

1320 AE (5 años a.GW2)
El joven Andavigorn traía la caza del día hacia su hogar en el asentamiento de Ascalon. Junto a él caminaba su abuelo Dardevon cargando un par de arcos y flechas. Por el camino a través de los campos de Gendarran reconoció el emblema en la armadura de un caminante y se le abrieron los ojos. -Los barqueros...-
- ¿Has dicho algo?
- No sabía que seguían existiendo.
- ¿Quién?
- Los Barqueros del Estigia. Nuestra familia desciende de uno de sus miembros, al cual debes tu nombre. Andavigorn Versidia...
"Versidia perteneció a los Barqueros durante los últimos años de su hegemonía. En algún momento algunos de sus miembros más reconocidos desaparecieron mientras que otros compañeros salieron en su busqueda para perder el contacto también. Andavigorn, sin embargo, permaneció en la sala, esperando a que regresaran algún día. Se encargó de mantener el nombre, buscando sangre nueva para unirse a sus filas y dejando el sello del clan en sus hazañas. Pero otras gentes reclamaron su ayuda y abandonó lo que quedaba del clan. Había estallado la Guerra en Kryta y regresó al asentamiento de Ascalon para defender a los que habían sido sus vecinos antes de la Devastación. Alguien llegó avisando de que las tropas del Manto Blanco avanzaban hasta Arco de León y se encargó de ayudar a la gente a escapar..."
...Pero no terminó ahí la historia de los Barqueros.
- ¿Se reformó el clan?
Llegando a la entrada de la casa. -Eso te lo contaré después de la comida.-
-----------------
Según se desarrolle la historia de GW iré ampliando la historia de GW2 Wink.
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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Marea el Mar Abr 26, 2011 11:09 pm

Tenar


Era duro. Se repetía una y otra vez que no debía llorar. Apolyon no se lo perdonaría. Pero lo veía tan débil. Por eso prefería estar sola en su habitación con la puerta abierta por si Jean o algún otro la necesitaba. Los gritos podían llenar fácilmente toda la sala del clan. Pero no se oía nada. Solo quedaban en ella unos pocos cuidando de Apolyon, los demás estaban luchando al norte de Kryta. Por fin habían encontrado la guarida del Gran Destructor.
Pero eso no tenía nada que ver con la soledad que ella sentía en ese momento. Cierto era que no ayudaba, pero su soledad venía formándose desde antes.
Jean pasó por delante de su puerta cargando una manta, se paró y le preguntó desde el pasillo:
- ¿Estás bien, Tenar?
- ¿Cómo sigue?- se incorporó en la cama.
- Bueno... Voy a llevarle más mantas, no creo que a Blizzard le importe.

Tenar volvió a dejarse caer en el lecho y mirano al techo le dijo moviendo la mano:
- Avísame si me necesitais.

Jean la miró largo rato en silencio y se marchó sin hacer un solo ruido. Tenar dejó correr una lágrima.
- No pasa nada.- susurró.- Es solo una lágrima.

Al rato bajó descalza al patio de la sala y abrió la cancela que daba paso al bosque tenebroso y oscuro que componía toda la Isla de la Piedra Sollozante. Fue caminando por el riachuelo mirando los renacuajos y lagartos que se escabullían entre los dedos de sus pies. No tenía rumbo fijo, solo quería dejar de pensar, ya empezaba a hacerle demasiado daño todo aquello.

Jugando con las raíces que caían de los altos árboles que colgaban sobre sus cabezas formando el techo de la isla, llegó a la Catarata del Monolito. Recordaba las fiestas que habían preparado en ese lago todo el clan. Las fiestas del verano, las de Aniversario...
Era una catarata alta y tan ancha como dos veces ella. Caía con mucha fuerza por lo que el ruido era ensordecedor al principio y relajante al acostumbrarte.
La catarata formaba un pequeño lago no muy profundo con un monolito algo más alto que ella. Llegó a la orilla y empezó a quitarse toda la armadura para dejarla en el suelo. Poco a poco empezó a caminar hacia la catarata sumergiéndose en el lago, cogió aire y se metió debajo de ella. Caía con fuerza sobre su cabeza, cuello, espalda y hombros, pero no llegaba a doler. Más bien le hacía un duro masaje que sin duda los músculos entumecidos y tensos se lo agradecerían aquella noche a la hora de conciliar el sueño. El ruido de la catarata tampoco le dejaba pensar, con lo cual consiguió desconectar por largo rato hasta que la sensación de bienestar le dibujó una tímida sonrisa en la cara. Llegando a extender los brazos sobre su cabeza como si acunara el chorro de blanca agua que soltaba la catarata.

Cuando empezó a sentir picor en la espalda por el continuo golpeteo del agua, empezó a caminar hacia el monolito muy lentamente con cuidado de no tropezar con las piedras del fondo del lago. Al salir por completo abrió los ojos y vio que cerca de allí, alguien había encendido un fuego en uno de los pequeños montes que componían el bosque. Salió del lago y empezó a colocarse la armadura. Creía que estaba sola, ¿Quién estaría allí arriba tan solo?
Empezó a trepar por una cara del monte bastante abrupta formada por grandes cúmulos de rocas afiladas, nada que una guardabosques tan experimentada como ella no pudiera salvar. El agua caía a chorros por dónde ella ponía las manos y los pies. Su pelo, pegado a la cara, no paraba de gotear y las piedras mojadas se hacían más difíciles de superar. Se cortó varias veces los pies descalzos y deseó con todas sus fuerzas que aún le quedara un poco de ungüento de Troll en su cuarto. No le apetecía ir al puerto de Arco de León a regatear con los comerciantes.
Al llegar a la cima del pequeño monte vio la fogata y alrededor de ella varios troncos. También había una pequeña tienda que parecía hecha con palos y papel o pellejos de animales.
- ¿Hola?- preguntó sentándose en uno de los troncos acercando las manos al fuego para secarse y entrar en calor.
- Ey, hola.- le contestó saliendo de la cabaña Jazz
- ¿Jazz? ¿Qué haces aquí? Te creía con Apol.
- Nah.- dijo encogiéndose de hombros.- Ya hay demasiados barqueros con él. Está jodida la cosa.- se dejó caer en el tronco frente a ella, al otro lado del fuego.
- Ya, supongo.- empezó a escurrirse el pelo dándole vueltas.- Creo que si fuera a mejorar ya habría habido algún indicio.
- Pobre Apol.- susurró Jazz mirando al fuego y tras él vio como Tenar estaba más triste que nunca. Le pareció que lloraba de modo que pensó en algo para animarla.- Te he visto en el lago.
- ¡¿Qué?!- Le miró ella enfadada.
- A ver, desde aquí se ve el lago y la catarata. Tampoco está tan cerca como para ver muchos detalles, ¿Eh? Simplemente vi tu sombra y decidí encender el fuego para que vinieras a calentarte. Encima que me preocupo por ti...
- Si no viste detalles, ¿cómo sabías que era yo?
- Pues porque tu sombra tiene caderas. Créeme, comparto cuarto con Avalancha y ojalá tuviera tus caderas, pero no...

Tenar rió tímidamente y volvió a mirar al fuego. Había comprendido que Jazz solo pretendía hacerle reír. Pero ella no estaba de buen humor.
- ¿Crees que el viejo pasará de esta noche?- le preguntó sin siquiera mirarle. Más bien pareció una pregunta hecha al fuego.

Jazz se quedó en silencio. Recordaba que Jean le había comentado hace un momento que veía a Tenar demasiado preocupada y triste.
- Por supuesto que sí. Estamos hablando de Apol. Tranquila mujer.

Tenar no se creyó ninguna de las palabras que le decía Jazz y solo suspiró profundamente.
En ese momento un grito les llegó desde la Sala que estaba cerca.
- ¡Chicos!- era Khone.- Apol ha...
- Oh no...- dijo Tenar poniéndose de pie.
- ¡Desaparecido!- continuó la voz de Khone en la leganía.
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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Andavigorn el Vie Mayo 20, 2011 12:44 am

Escribid! perros! :p
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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Daniels el Vie Mayo 20, 2011 12:45 am

a ver si acabo de una vez la mia ke ando liado ultimamente...y na decir que los demas tambien se animeen!

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Re: "El Legado Styx"

Mensaje  Lord Avalancha el Lun Ene 02, 2012 2:14 pm

bueno vamos a retomar este hilo con la historia de mi personaje. La termine hace tiempo pero he tardado mucho en subirla porque quería tenerla algo más completa, pero en fin esto es todo lo que he podido hacer espero que os guste mi nuevo personaje para GW2 y su pequeña introducción.

Zelo Mellyk

Los primeros rayos de sol rayaban el alba en el vasto horizonte de los dominios de Costa de la Divinidad, las calles desiertas y frías por el aire nuevo de la mañana aún no habían despertado con el fervor de los ciudadanos aplicados a sus tareas. En los apartados barrios marginales de la ciudad, resuenan unos pasos, en las estrechas callejuelas, de un muchacho para el cual cada día empieza con la misma desesperanza del anterior.
Zelo Mallyyk, caminaba solo por las calles de la ciudad costeras, acompañado solo por miradas de ratas y vagabundos abandonados a su mala suerte. Era un muchacho alto, de unos 1,83cm de estatura, algo pálido y escuálido, de cara seria y ojos profundos, ocultos por una maraña de pelo de un extraño color morado. Zelo era un muchacho que desconocía lo que era una vida pacífica, desde que tiene memoria, lo único que recuerda son las frías piedras del orfanato donde se crío, las cuales no eran más frías que los corazones de aquellos que tenían en su mano su custodia en aquel orfanato. Marginado, mal alimentado, obligado a trabajar para aquellos extraños a los que no podía llamar padres, sin el recuerdo de una familia a la que amar, ni compañeros en los que poder apoyarse, Zelo dejo atrás su infancia a una temprana edad, de la que solo extrajo odio y tristeza con lo cual ha formado el carácter que hoy en día luce su rostro.
Un buen día sin más abandono el orfanato, a nadie le importo, ni él creyó que a nadie le importase, era solo una rata más que sale de la alcantarilla en busca de comida en un mundo cruel que desconoce, sobreviviendo de la basura de los demás, del robo y los trabajos sucios que podía encontrar, la única meta de Zelo era sobrevivir y no perder la partida que el cruel mundo le estaba jugando, y en contra de todo pronóstico, ese extraño niño, sobrevivió en las calles, endureciéndose cada día más, cerrando su corazón y convirtiéndose en el hombre que es hoy en día, un hombre con la mirada vacía y sin nada que perder o ganar.
Mientras el Amanecer irrumpía en la gran ciudad, Zelo caminaba hacia las afueras, comiéndose una hogaza de pan duro como desayuno para llenar su flaco cuerpo con algunas fuerzas, hoy el hambre le apretaba más que nunca ya que corrían tiempos difíciles, y la comida que quedaba estaba monopolizada por las bandas más poderosas de los bajos fondos, y no parecían tener ninguna intención de compartirla. Ya no tenía trabajos que hacer, ni había muchas posesiones que robar a su alcance, la vida era dura en las calles y Zelo cada día era más débil, era un marginado en sus propias calles, tenía fama de gafe, torpe y cien mil cosas negativas más, pero eso no lo podía detener, demasiadas cosas había soportado como para rendirse en este momento, así que se apretó el cinturón, saco su arco y flechas, los cuales había tallado el mismo y se dispuso a salir a cazar algo, lo que fuese que llenase su dolorido estomago y de paso hacerse con la suficiente comida para atraer hacia el todas las miradas posibles, ya que podría intercambiar con ella muchos favores, se ganaría el favor de todos, se sacaría un buen pellizco para su bolsillo, podría comer y lo más importante de todo, nadie, nunca jamás, le volvería a decir que era un inútil, respeto….que dulce palabra.
Nunca antes había salido a cazar, y mucho menos tenía experiencia con el arco, pero eso a Zelo poco le importaba, había practicado un poco tirando con su arco a barriles o ratas en los callejones y eso para él era más que suficiente, no podía permitirse el lujo de hacer esperar al hambre y a la gente de los bajos barrios por más tiempo, una determinación implacable recorría todo el cuerpo de Zelo en esos momentos.


El sol ya se divisaba en el horizonte cuando Zelo salía por la puerta principal de la ciudad, bien custodiada por sus guardias, una imponente muralla de piedra protegía la ciudad de posibles incursiones para saquear y robar, el muro era ancho y de unas 60 varas de alto y tenía un gran portón principal de madera de roble reforzada con placas de metal y grandes postigos de acero.
- Eh Zelo, ¿A dónde crees que vas con esas pintas e idiota? – grito un guardia desde uno de los puestos de guardia.
- Eso a ti no te importa… - respondió Zelo sin ganas de entablar una pelea con un guardián de la ciudad, sabía que estaría semanas en el calabozo.

Salió de la ciudad y respiro el frescor del campo, se arrodillo en el suelo y saco un pequeño mapa que el mismo confecciono a mano, que a ojos de cualquier otra persona perecería el garabato de un loco, pero Zelo lo entendía perfectamente, su objetivo, su oportunidad de hacer algo bien por una vez y triunfar ante la gente y posiblemente si lo pillaban su muerte segura, el coto de caza privado de los nobles de la ciudad.
- Bien Zelo bien cálmate, si ese maldito viejo borracho decía la verdad, el paso oculto que conduce al coto de caza debe estar pasando este riachuelo de allí, no debería tener problemas, animo muchacho - Zelo solía hablar mucho consigo mismo, ya que nadie hablaba con el apenas.
Para su alivio parecía que el borracho que aquella noche en la taberna entre delirios empezó a gritar esas direcciones que nadie creyó, tenía razón, después de pasar el riachuelo y avanzar por una pequeña gruta medio inundada, Zelo salió entre barro y ramas al bosque donde los nobles salía a cazar.
- ¡¡¡Yuuuuuuuhuuuuuuu!!! ¡¡¡Lo conseguí!!! ¡¡¡Soy el amo!!!...upsss debo hablar bajito no quiero atraer a algún guardia o alertar a alguna presa…je je – echo mano a su carcaj y el arco y comenzó a andar pero…
- Zelo… - Zelo se dio la vuelta asustado por el susurro, no había nadie, ni un alma.
Le dolía un poco la cabeza, pero no importaba tenía que ponerse manos a la obra, así que arco en mano procedió a andar en dirección a las profundidades del bosque, mientras un extraño zumbido se acrecentaba en su cabeza.
Pasaron horas mientras buscaba una presa, a juzgar por las pisadas, huellas y restos que Zelo podía encontrar, los nobles habían estado cazando la tarde anterior, así que los pocos animales que quedaban estaban escondidos por el miedo y Zelo no conseguía encontrar nada. Además estaba esa maldita voz, estaba seguro que alguien le seguía, el lo oía cerca diciendo cosas incoherentes, como “estigia”, “Alex”,” búsqueda incompleta”, “estoy aquí”…toda clase de locuras, estaba arto, sudoroso, el calor hacia mella en sus ganas de seguir adelante y ese zumbido de la cabeza no paraba de acosarlo.
- ¡¡¡Dios, cállate y para de una maldita vez, da la maldita cara pedazo de cabrón!!! – gritó a los alrededores con el arco tenso.
El zumbido paro, y a Zelo le dio un vuelco el corazón, a lo lejos mientras apuntaba diviso una figura…algo con cuernos, un ciervo.
- Dios por fin, gracias a los dioses un ciervo – se seco el sudor de la frente con la manga de su chaqueta.
- Vamos a ello, venga chaval, es lo único que podrás llevarte pero no volverás de vacio al menos – tenso una flecha en el arco.
La flecha silbo en el aire a gran velocidad y se incrusto en el cuello del animal que callo agonizando. Zelo salto de alegría y emoción, por fin, no había sido una total pérdida de tiempo, con eso tendría comida de sobra para semanas, había valido la pena. Se dirigía hacia el animal con el cuchillo en mano para rematarlo, cuando de repente…
- ¡¡¡ZELO!!! –
Un grito de ultratumba directamente en la cabeza de Zelo, lo comprendió demasiado tarde, la tierra se hundía bajo sus pies, no podía hacer nada, solo esperar con los ojos desorbitados y la boca abierta en un grito mudo, como se hundía hacia una oscuridad insondable.



Todo era dolor, cada parte de su cuerpo ardía como si millones de agujas le torturaran incansablemente el magullado cuerpo del pobre bastardo. Lentamente Zelo empezó a cobrar conciencia de lo que acaba de suceder, había caído en lo que parecía una gruta subterránea en el momento en el que cobraba su preciada presa, la que tanto le había costado abatir. No sabía que dolor era mayor si el de su orgullo por haber quedado de esa manera en el día que se suponía saldría por fin victorioso delante de la cara de los mismísimos nobles de la ciudad o por el de su cuerpo destrozado.
No podía sentir las piernas pero eso no importaba ahora, tenía que localizarse, centrarse salir de esa atolladero, el dolor podía esperar, peores palizas había recibido durante toda su vida, eso no era nada se repetía una y otra vez mientras se arrastraba hacia el interior de la gruta. Podía escuchar el sonido del agua, un riachuelo quizás, si lo seguía podría salir de esa gruta, o eso creía.
- Tan cerca…acércate…
Esa maldita voz de nuevo, atormentando los ya de por si agitados pensamientos de su cabeza. No entendía nada, como podía todo haber salido tan mal era incomprensible.
Al cabo de un rato algo lleno de esperanza el corazón del pobre muchacho. Luz, luz por fin al fondo de la gruta, será por fin la desembocadura del pequeño riachuelo, empezó a arrastrarse con más ganas hacia el fondo de la ruta pero cuando se acercaba a su destino comprendió que no era la ansiada salida que esperaba encontrar, era una antorcha, una antorcha de pie en un gran trozo de piedra al fondo de la gruta…una gruta sin salida.
- No joder, mierda, no voy a poder salir de aquí en la vida
Zelo se agarro a la fría superficie de la gran piedra en la que se sostenía la antorcha. Cuando toco la fría piedra, un escalofrío recorrió su cuerpo, esto esta demasiado pulido para ser una piedra normal, y tenía forma. Se encaramo encima con las pocas fuerzas que le quedaban y cuando vio la superficie del montículo, se quedo mudo. No era una piedra, era una tumba, grabada con una cantidad enorme de inscripciones algunas en lenguas muy extrañas que no conocía. Agarro la antorcha para poder ver mejor las inscripciones que se soltó con facilidad de su pequeño montículo, una antorcha realmente rara pensó Zelo, pero no le dio mucha importancia y empezó a leer por la que creyó ver la inscripción más importante.

En mis ojos te verás
Ven a mí y no morirás
De tu mente soy guardián
Tu maldad vida me da
Tus pecados suelta ya
Y deja atrás tu libertad
La puerta se abre, entra ya
Y baila mi danza ritual.

De repente la antorcha se ilumino con una luz cegadora, toda la instancia quedo iluminada, un dolor inimaginable perforo hasta el último rincón de la mente de Zelo, apabullándolo con cien mil imágenes incompresibles de una vida que no le pertenecía.
De repente se encontró flotando en un mundo árido, gris y turbulento. Al fondo un hombre de complexión flaca, con tatuajes en el rostro y pálido como la misma muerte le observaba con unos ojos que parecían poder arrancarle cualquier pensamiento de su mente con solo un simple parpadeo.

- ¿Quién eres? Pregunto Zelo confundido
- ¿Dónde estoy? Por favor ayúdame

El hombre misterioso se limito a observarle mientras una placida sonrisa se dibujaba en su cara, una sonrisa que no se sabría si era amable o sádica o una mezcla de ambas.

- Te he esperado por mucho Zelo Mellyk, desde el día en que naciste, tú y yo somos uno.

Antes de que Zelo pudiera responder el misterioso hombre empezó a arder sin emitir sonido alguno y el humo que salió de su quemado cuerpo salió velozmente en dirección a él. Intento correr pero no pudo el humo lo atrapo y entro en el… ¿No pudo? Bueno en realidad ya sabía en el fondo de su subconsciente enterrado en lo más hondo de su ser ya sabía que aceptaría a ese ser.

Dos meses después de que Zelo desapareciese después de salir una mañana a cazar, se oían conversaciones en todas las tabernas de costa de la divinidad.

- ¿Has oído los rumores de ese muchacho que se dirige al este?
- Si dicen que es un nigromante y que le acompañan los muertos allá donde va, que estupidez.
- Estupidez o no, se dice que nadie escapa de sus hechizos, aunque por extraño que parezca no daña inocentes y pregunta por una isla…no se algo de sollozante.
- ¿Sollozante dices? ¿No será la Isla de la Piedra Sollozante? Ese era…no puede ser…el antiguo refugio Styx….
- Styx…otra vez con tus leyendas de hace mil años, deja ya de divagar en tus mundos de fantasía.
- Sí fantasía…el tiempo de que ondeen las capas negras de nuevo se acerca, está escrito…el viento huele a guerra.
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Lord Avalancha

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Re: "El Legado Styx"

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